jueves, 12 de marzo de 2015

¿Se a donde quiere ir?




                                          "Salió de casa y tras de sí dejo sus miedos y, 
                                        con el frío que sintió lloro de nuevo ya ves... 

                                            Al caminar se tropezó con mi desvelo y, 
allí la tuve que abrazar bajo mi cielo ya ves... 
Adonde quiere ir si no la quieren ver. 
No me dio tiempo a discernir 
si fue la compasión o fue mi porvenir 
y ahora lo único que se 
es que aquel día fue para lo que nací y soñé. 

La vi cerrar los ojos así a toda prisa, 
bajo corriendo un lagrimón de pura risa ya ves... 
me hablo de la sinceridad, de abrir las venas 
de cuando me ponga a escribir valga la pena ya ves... 
Adonde quiere ir si no la quieren ver ya ves... 
se adonde quiere ir y yo la quiero ver... 

Luego peleamos sin pelear, 
ganamos sin ganar, 
perdimos sin perder... 
y ahora me queda la verdad 
de que yo ya no soy 
si ella no quiere ser, 
ni volver... 

No me dio tiempo a discernir 
si fue la compasión o fue mi porvenir 
y ahora lo único que se 
es que aquel día fue para lo que nací y soñé. 

Luego peleamos sin pelear, 
ganamos sin ganar, 
perdimos sin perder... 
y hoy me arrimo 
y hoy se queda..."


domingo, 8 de marzo de 2015

No soy escritora, no soy poeta, no soy actriz, no soy artista… solo sueño con expresarme como la mejor, con inspirar a millones, con lograr que el más efímero de mis gestos atraviese a alguien, con que mis dibujos logren reflejar mi interior como nunca pude con palabras. Que mi arte logre tocar al mundo, tocando su corazón, llegar a lo más recóndito del ser con el corazón más duro.



Me encantaría comprender el mundo, aunque cada vez que creo lograrlo me enfrento a la verdad y esta me dice que no es posible siquiera terminar de entender tu propio mundo.
De igual manera, disfruto cada nuevo matiz que descubro en él.
Busco encontrar la bondad (por más mínima y oculta) que logre justificar (más no avale), la maldad de cada persona. Quizás solo busco descubrir que al final de cuentas no soy tan mala como creo, que no soy peor que nadie y por ende tampoco mejor. Me gustaría creer que solo soy lo que soy; soy maldad y bondad, bondad y maldad.
Encuentro la bondad en mi. ¿Qué me haría pensar que hasta el más cruel de los crueles no la tiene?
Y esa maldad que todos poseemos ¿hay que abrazarla o repudiarla?
Pero si la repudias, ¿No estas alejando a todo aquel que a pesar de su dosis de maldad, de sus falencias, tiene bondad (esa que vos tanto alabas) por dentro? ¿No lo estás alejando, dejando como única opción su maldad? Si total ya es malo, no tiene salvación. En realidad también te estarías marginando a vos mismo.
Pero si la abrazas, ¿Cómo vas a hacerlo y seguir lastimando? No sería ético, no sería correcto, aunque tampoco lo seria marginarla. La palabra no sería aceptar porque suena a resignarse. Habrá que lidiar con ella, contrarrestarla con bondad, amor y marginar no es del que ama. Solo… quizás… ¿Ayudarla? ¡No! ¿Transformarla? ¡Imposible!
Siendo honesta, no sé cuál será la respuesta. Solo sé que es irremediable que cada persona tenga una dosis de maldad, cada una de diferentes maneras y por diferentes motivos. No sería justo ni repudiarla ni abrazarla, ni para esa persona, ni para el mundo.

Este mundo que tanto intento conocer está lleno de contradicciones. Pero, si no damos vueltas al asunto vamos a ir por la vía mas fácil: “Marginarla o Abrazarla”. Eso mismo es que lo que hacemos y ninguna en base a la experiencia es buena.